Por: Juan Carlos Gómez Marín- Globo Noticias- Argentina.
*Buenos Aires- ARGENTINA- 07 03-09. - El poeta y escritor colombiano, Francisco Salas Suarez, recibe la más grande distinción por su obra, consignada en 250 poemas de género romántico y ecológico. Prepara audiciones poéticas en las más importantes capitales de América Latina. La selva amazónica lugar donde nació lo muestra como uno de los poetasEl poeta y escritor colombiano Francisco Salas Suarez, nacido en Leticia Amazonas, es el ganador del premio anual vía internet realizamos, Circulo de Poetas Latinoamericano 2009. Nuestra organización no es gubernamental es el esfuerzo de un grupo de amigos con el animo de promocionar a poetas en vida.La versión 2009 por parte de nuestra organización contó con un ganador como era de suponerse, lo extraño fue que llego con sus poesías vía Internet desde el Amazonas colombiano, lugar donde nunca nos hubiéramos imaginado que existiría participante alguno, menos de poesías y con un cumulo de talento hoy reconocido por nuestra organización. Los miembros del jurado integrado por personajes idóneos, después de analizar a cada uno de los concursantes con sus diversos trabajos poéticos, escogió el 5 de febrero a las 10:30 horas la obra amparado con el seudónimo El Indio Amazonense (registrado con el número 20 folio 193 AB/W). Destacado entre un total de 105 libros, por dos aspectos: la nitidez de su factura y el tratamiento del tema poético con contenido ecológico y argumentos románticos. Ambos factores van unidos con soltura y construyen un libro que consigue lo mejor de sí. En ellas se afina un discurso que apuesta por la precisión y que da como resultado poesías que transmite (y no solo describen) aconteceres sino que nos invita a la defensa del medio ambiente y a vivir el amor universal. Usted podrá constatar lo que se escribe de esta obra que cuenta con los mejores poemas o poesías del escritor y poeta colombiano, nacido en selva amazónica.
La inspiración de Francisco Salas Suárez, es una plegaria a la realidad cotidiana del hombre de ayer, de hoy y de siempre, en cada uno deja la huella del realismo del amor, del sudor del campesino, del afán del indígena y de su mundo amazónico.Las figuras líricas nos evocan una impresión semejante a la que vive el hombre enamorado y el compatriota asalariado; muestra con magia las palabras que teníamos en la boca y que no nos atrevíamos a decir, es el verbo popular que expresa el muchacho en la esquina del barrio, la novia apasionada y la mujer reprimida.Es asombrosa su imaginación, la forma armónica y estructural de su obra lírica, ya que posee un tono manso cuando expresa sus sentimientos de poeta innovador.
Un canto con gramática y lógica encierran el libre flujo de sus pensamientos que van recorriendo un universos de cosas de ayer vividas y refrendas en el presente. De repente se elevan los versos a una posición de dimensión de lo imposible y, sin que él lo pueda sospechar se va hasta la importancia mística de su alma poética.A medida que transcurre el tiempo condensadas en estas paginas, Usted va experimentando un sentimiento de culpabilidad ya que Francisco Salas Suárez, tiene una forma atrayente de hacernos sangrar, de sudar y de llorar por un mundo tan nuestro como sus versoEl andamiaje que rige su poesía lírica se llena de sueños y miedos, de asombro frente a las cosas pequeñas y muy grandes de su universo. Sabe darle a la poesía erótica un aire de motivos que activan el sueño varonil y lo hace sin quitarle ni agregarle ni una tilde a lo expresado y es así amigo lector, como al final de esta obra su alma expresará un encanto a este cúmulo de versos libres
Algunas poesías de Francisco Salas Suarez:
A Julieta
Tus ojos pávidos como hondos mares
poco a poco se surgen en abatidas olas
en irremediables y tristes pesares
que asesinan las esperanzas solas.
No puede más tus ojos ausentes
que suspirar por un amor en neblinas
que ayer cruzo todo el oriente
dejando afligida la golondrina.
Se van tus ojos a cubrirse de llanto
se van distantes a marcar las huellas
a llorar sin descanso un maldito canto
parte tus angustias a lapidar estrellas.
Ultratumba de cerúleas y finas galas
muestra tu muerte como tus ojos rojo
que se ahuyentan en candentes alas
que el viento tenaz las convierte en hojas
Recuerdo encarcelado
En una esquina de mi mundo te recuerdo,
cansado de seguir tus sueños
y con la alforja repleta de burbujas
que me forman un cielo de fatigas.
Levanto la mirada y te veo
gozando mis pesares en dulzura,
gritando endiablada de emociones por mis culpas.
Me miro en la ventana de mi invento,
te escucho en la bisagra que abre
y cierra mi cárcel condenada,
fragmentada por entre las rendijas
de mi casa abandonada,
en los pasadores de hierro que me hieren
y en el aire que estrangula mis repasos.
En un costado de mi cosmos te adivino,
en marca de agua que tus pies no borran,
en escalas de grises que acrecienta
mis pulsos melancólicos.
Me absorbe él líquido restante de la botella añeja,
dejada en mi aposento.
Me engrasa de añoranza los trastes
arrumados en la alberca,
me duelen tus olores que me llegan,
que cruzan el esfuerzo revivido.
Camino desolado por el patio limpio del afecto,
que no ensucian mis pies descalzo de pasiones.
Levando mis rodillas arrugadas de clemencia;
me alcanza el duende en el recorrido que no emprendo
y por ultimo subo la escalera para verme en lo alto
de una esquina de este mundo calavera.
Silencio de nada
Solamente la vibratoria sombra
resguarda mi corazón desnudo,
deshabitado por horas de olvido.
Trémula lobreguez del silencio
sepulta mi alma espantadiza.
Silencio de agonía.
Mudez de muerte.
Elipsis de nada.
Nada puede remediar mi suerte
nada, ni tu risa de amor vendido
ni las cenizas de tu marcado olvido.
Ni el frio del abandono,
que pernocta en la angarilla bajo tonada yerta.
Las Montañas
Las montañas son monstruos congelados,
estacionados de nostalgia allá a lo lejos.
Condenadas sinfonías de ocarinas,
recostadas en las sombras que afinan
ovoide fríamente torturadas,
más o menos alargadas de pesares,
con memorias tan agudas,
con timbres tan mortuorios,
que humedecen soledades prolongadas.
Las montañas son prevenciones que sollozan.
Son heroínas hechizadas por los hielos,
chantaje de escarcha que salpican los pesares
de su arcaico corazón.
Solitarias permanecen las montañas,
todas duras, rígidas por el tiempo que no gimen.
Estaciones que se ríen en cobarde soledad.
Retiros que adormitan sus alturas.
Nadie sube a sus cumbres de suspiros
con anhelos de abrazarlas,
de mimarlas por lo menos un instante.
Dolorosas desaguan su distancia.
Sangre nívea que la cubre de misterio.
Elevaciones entumecidas de grandezas infecundas,
reino que hocica el cielo estrellado de nostalgia,
sitiada de nubes guerrilleras, con fusiles montañeros.
Altozanos de tristezas que solo resaltan a lo lejos
del paisaje enamorado de sus picos señoriales.
Estrambóticos collados que vestidos de mini faldas verdes
y escotes pequeños, nos muestran sus senos eternamente
erectos, blancos de soledad y manoseados por nubes
corrompidas, acolitadas por unos aires vagabundos
que la envuelven y la elevan en pesares.
Amazonas
Amazonas patrimonio de floresta
confirmación de duradero verdor
basílica de misteriosa orquesta
cual avifauna de cantos de amor.
Ruge el tigre en su tupida selva
canta a lo lejos el genial ruiseñor
nutrias reposan cerca al delta
y arrendajos crean nidos de amor.Archivo natural de vigor
casta y ritual aborigen
santuario de buen olor
vida plena en su origen.
Amazonas ecosistema abundante
la mas grande biosfera del universo
animales, árboles y ríos circundantes
repite en ramales mis suspiros versos.
Amazonas sacramento de vida
pulmón vital de la humanidad
himno de floresta tupida
reino sinigual de biodiversidad.
Amazonas imperio notable del agua
reino absolutos de lluvias incesantes
humedad que adorna las flores de la jagua
cedros y ciprés de alturas dominantes.
Río seco
Ya no hay vida en este río
todo esta reseco por el tiempo
ya no hay peces que se mueva por su cause
todo a muerto nada queda.
Ayer por este mismo rio navegaban mis abuelos
en barcazas repletas de esperanzas
y de sus aguas brotaban bendiciones
y mil peces que calman apetitos.
Hace poco las aguas de este rio
besan con amor los arenales
y las gentes de este pueblo
llegaban a refrescar sus cuerpos insensibles
Hoy una bruma tan negra como el alma
de los que habitan a la orilla del rio seco
cubren los abismos de excrementos
de colinas de moscas e inmundicias.
En el lugar donde habita el carro viejo
era el cubil de gamitanas y arawanas
donde esta el arrume de zapatos viejos
los pececitos de colores jugueteaban
Las montañas de llantas en desusos
hoy solo son un mundo de lamas y miserias
que acunan enfermedades tan mortales
que debilitan a los niños del rio seco.
El hambre llegando a la aldea
paseando en su dorso un ceniciento porvenir
biliosa esperanza que cubre el poblado
de espectros a un mundo desalmado.
Fragmento
Nostálgico y arruinado me sepulto
hasta el fondo de desastres y desdichas
que me ofrece tu mutismo tan profundo
destrozando en mil fragmento mi alegría.
Acabando por completo mi existencia.
oh condena te reflejas en mi vida
con la voz conspiradora de sentencia
sepultándome en un río subterráneo.
La Mar
En el azul de tus ojos de mar
escondo el miedo adolescente,
colmado de ternura navego
en la galera de mi amor primero
me extasió de pasión sobre el timón de vientre
que me conduce al puerto seguro de la ansiedad.
Ancla mi barca de besos nocturnos
en el océano de tus ojos boleros.
La brisa marina de tus cabelleras sueltas
me evoca el beso de tu boca loca
y me titula como maestro de farsa chavalesca.
No puedo creer que haya en tus ojos
tanta nostalgia que me transborda a los amores de un pasado,
me veo corriendo sin sentido por las playas de mis recuerdos,
de mis citas y mis bobadas tan infantiles que ayer viví.
Sin ti mujer, sin esos ojos azules donde me vi,
donde refugie mis arrebatos del reciente pasado,
no podría decir hoy que te amo.
Mujer, si mañana cambio,
sólo te pido, que una vez más,
me dejes verme en los espejos
de tus ojos azules como la mar.
Hojarascas
La selva me envuelve en su sonido de misterio
en chasquido de hojarascas que sollozan,
que muerde en silencio sus dolores.
El crac clonado en segundos revive los fantasmas
esos duendes que dormitan en el tiempo
sin espera del retumbo de sus hojas
que secas por la espera de las horas
atienden el sonido de la jungla.
Bien abajo del tumulto del follaje
pueda ser que allí se esconda
en carcelada por barrotes de veneno
por hogueras que se incendian en escamas
en colmillos puntiagudos de sonidos
el espíritu maquinal de una anaconda
que en minutos asesina la asonancia.
Las hojas resecas por el lapso del olvido
sepultan por los lados del camino
la risa macabra del sonido,
que solo se escandaliza
cuando piso sus dorsos doloridos
embriagados por restas de silbido.
Ermitaños poseídos en olvido.
Salvar el Amazonas
Que se escuche la voz cobriza del poeta
En su anhelo por salvar el Amazonas.
Vasta ya, de desastres y miserias
de tanto verde arruinado por el oro.
Me espanta tu indiferencia,
sicario ecologista
mercader de gruñidos
y cantos ermitaños
Hombre, no te quedes inmóvil
marcha al frente de la salvación
muestra tu inconformismo
por tanto desborde e inundación
Acaso no te has dado cuenta
que el clima de hoy por momento es un infierno
que las lluvias con rabia nos sumergen
y los vientos una lanza que asesina.
Que nadie se oponga al canto del poeta
a la musa misteriosa de la vida,
por despertar entre los hombres
una actitud vital de protección.
Que a la selva no la sigan devastando
que el fuego detenga su expandido
y el incendio se borre en la memoria
del impío que se muere por vencernos
El Amazonas necesita de tú ayuda
de las manos protectoras que dan vida
de tu noble y corajudo corazón
para defender a un mundo verde que se muere.
Al Zar De La Selva
Un universo de gusanos
devora la carne del tigre asesino,
del más fiero animal de la selva,
carne de rey alabastrina,
que otrora se mostraba orgullosa,
superior a la existencia.
De caminar dominante,
de bostezo grande y de mordida fatal.
¿Quién podía someterse a tú reino
de garras y colmillos?
Nadie como tú, desalmado
de ojos saltones y castaños,
de poderosa visión en lo pequeño,
de un olfato sentido al aroma que circunda,
calculador extremista,
paseador nocturno con suerte,
maestro del dolor,
facilitador de muerte,
sanguinario nadador
y ayo trepador.
Silencioso en la atrapada
y bullicioso en la tragada.
Feroz de estampa elegante,
piel de puntos negros bien perfectos,
sobre un cielo de pelos de un amarillo impresionante
.
Que gran belleza para un mundo de selva
insignificante a tus dominios.
Naturaleza de sonidos rasos
a tu rugido espantador.
Saltador de palizadas y pisoteador
de hojarascas ejecutadas.
Bajo la fronda de los árboles gigantes
y de las noches asombrosas,
te acostabas en las bruñas de las bambas
y con el viento nocturnal de la manigua,
dormías el sueño de un reinado absoluto.
¿Quién como tú zar de desenlace?
Tú reino de terror, no tenía cielo,
ni amo, ni sol, ni luna.
Te guiabas por las sombras y las luces
de la floresta acobardada.
Por las mirabas de los espejos
de los lagos extendidos
y asombrados por tú
jactancia inigualable.
Por los chasquidos del chamizo
en el camino hechizado.
Hoy y después ¿qué?
¿Dónde está tu orgullo, rey de muerte?
¿Dónde está tu poder carnal invencible?
¿Qué te hicieron rey de nada?
Majestad de ficción.
Solemnidad de carnes putrefactas
y huesos blancos de miseria.
Los gusanos de tu vanidad acaban con lo último
de tú imperio de nada.
Muy pronto lloverá y de ti, tigre rey
no quedará ni siguiera esta palabrería.
Mi vía Láctea
Te sigo por toda tú vía Láctea,
buscándote, te persigo por tu sistema
solar para besarte y con mis brazos
de espirales de galaxia pretendo a
gritos de años luz decirte que te amo.
Eres mi estrella brillante con áreas
oscuras de polvo y gas,
que gravitatoriamente me guía.
Preexistes en mi corazón,
molécula compleja
/ rayo cósmico /hidrógeno atómico
/ planeta de mis sueños.
Mis ojos abiertos de imagen
cual telescopio espacial
de la NASA te aclama.
Continúo sondeándote galaxia
Andrómeda de mis amores imposibles.
Lejano visible a simple vista,
aunque algo mayor que mis fantasías,
te observo al norte de mi almohada
colmadas de pesadillas consteladas.
Oh compañera mía, débil fragmento
de luz de astro que se desplaza por
la región espectral roja de mis tormentos.
Déjate encontrarte titilando suspendida,
respirando enamorada por este astrónomo estrellado.
Cosmología de mi vida cubierta de nubes moleculares.
Estructura heterogénea de mi universo.
¿Por qué no giras en espirales disco achacado?
¡Corazón humano de sueños inalcanzables!
Halo débil de mi espíritu envejecido.
Protuberancia nuclear,
chorro de materia energética de direcciones opuestas,
larga cola en forma de serpentinas,
que me envuelve y me asesina.
Orbitas el centro de mi nebuloso abatimiento
con un brillo intrínseco que sepulta mis pequeñas
y débiles exaltaciones, por tenerte y hacerte mía.
Anillo cósmico,
grieta de nubes unidimensional
en la estructura del espacio-tiempo.
Universo uniforme
/largo filamento
/muralla escondida por materias oscuras
/refleja radiación que me extermina
en mi loco afán por encontrarte.
Quiero
Quiero gritar tú nombre amada mía,
en las playas inmarcesible del amorío,
recorrer arenales intensos dejando huellas de testimonio.
Quiero aullar como perro olvidado, en tú playa tan solitaria.
Quiero traspasar los murmullos de los sonidos de caracoles.
Quiero viajar metido entre las conchas endiabladas
de tu suspiro, de tus mentiras tan verdaderas
como tus besos que ayer me distes aquí en la playa.
Me callo, me hiero y me forro de salmueras
que en las riberas que crean los sueños del gran idilio.
Recibo el sol a gritos, que quema mi piel ardiente
de romance y de ansias por encontrarte.
Me mojo en las olas de los torrentes entristecidos,
muy mudos de tú garganta que no responde
a ese grito embellecido y enamorado de tú regreso.
El litoral llora tú nombre y yo sentado
en un montículo de la esperanza,
sigo exclamando tú nombre lejano,
inaccesible amada mía.
Morir quiero en gritos de soledad
por las playas inmarcesible del amorío.
En manos del sistema
Muchas veces la esperanza
a minutos me da muerte
me atraviesa y me alcanza
con la lanza del más fuerte
Soy un hombre que sin suerte
corre atrás de la bonanza
de una tragedia que vierte
en pedazos mi balanza
No hay justicia solo penas
ay tristezas en mi alma
ay congojas que envenena
en mi alma ya no hay calma
Que el sistema en sus manos
me busque allá en la sepultura
donde ya hacen los gusanos
consumiendo carne dura.
Mi presencia
En el azul del ambiente que te rodea
está mi estampa, mi destino temeroso
y mis sueños apolillados.
Estoy regado en toda tu vegetación,
en tus ríos nocturnos donde pesco mis consuelos.
En las calles amuralladas de tú ciudad interfecta,
en el grafiti marcado al carbón por la loca enamorada.
En los edificios altos de misterios,
donde encarcelas mis besuqueos ajados.
En los cuadros abstractos de la exposición vecina,
en las cañerías del pueblo, rebozadas de lama y de miseria.
Estoy en ti, en tus suspiros y respiros,
en las contracciones de tu ingrato corazón.
Estoy impregnado en tu orina incolora,
en el sonido de tu tacón,
que danza alegre mi permanencia mezquina.
En los sonidos destornillados de tú cama,
en el plisado adrede de tus tendidos.
Soy el aire que se cuela por la punta de tú habano,
que va acariciando tus pulmones y tus entrañas.
Me aprovecho de los segundos,
de los minutos y las horas de todos los santos días,
para aprender amarte, aun en la distancia
pavorosa de mis quimeras roídas.
Amantes
Los amantes no conocen el amor
no saben de abundancia de cariño
desconocen la lealtad de un gran amor.
Los amantes son seres fríos y calculadores
que solo se agitan al contacto carnal de sus pecados.
Los amantes se pasean por calles
clandestinas de egoísmo
por mundo de intereses personales
por fiestas de excéntricos vagabundos
que muestran orgullos sus conquistas facilitas.
Los amantes son seres enfermizos
son ángeles expulsados del infierno
que quebrantan los amores semejantes.
Yo no creo en los amantes
establezco una duda
cuando dicen soy amante.
El hombre y la mujer
que se presta para el juego
son seres que no merecen la confianza
que se venden al primero que aparezcan
que traicionan con locura
que asesinan sin razón
que se rifan por las calles nocturnales
por las sombras solitarias de sus vicios.
Los amantes son malditos
seguidores de desgracia.
Quiero morir
Morir es lo que quiero
agonizar en tus enaguas
en tus brazos estáticos
de rabia y de dolor.
Sucumbir en la corona de tu cabeza
Que forma un remolino de casta sacudida.
En las paredes de tus costillas descastadas
Quiero dejar la vibración de mi último suspiro.
Quiero penar por los cartílagos
que sostiene tu carne indiferente
flemática armazón de tu olvido.
Encarcelarme en la parte inferior del esternón
para ver morir mi corazón desalentado
que moribundo sangra en el quinto espacio intercostal
de tu órgano muscular que me estrangula.
Quiero morir en tu río de sangre
que inunda mis sueños vencidos
para arrastrar mis penas de ayer.
Dejarme que viaje por soberbias corrientes
turbias y calenturientos mares de mi sufrimiento
Desértame para que fallezca en tu carne envenenada.
Déjame morir por los olores de tu conducto muscular
Abandóname por el húmedo cuello de tu órgano.
Sepúltame en la trompa del Falopio
hazme una corona con flores de simiente
y abandóname como siempre lo hiciste
en tu cementerio de egoísmo yerto.

Felicitaciones, muchas felicitacione por todo lo que estas dando a nuestra leticia querida, ya que todo lo que has conseguido lo haces por tu propio medio e intelecto que tienes.... sigue asi triunfando, bayy