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La Coctelera

Francisco Salas Suarez entre los grandes escritores de Colombia y Americalatina

  "La más honda importancia de una obra está en los aportes que haya hecho a su lengua y a la sensibilidad de su pueblo, así ese pueblo reciba muy lentamente ese legado y se lo incorpore de una manera que no puede ser gobernada por nadie": W.O

Francisco Salas Suarez es un novelista colombiano, poeta innovador, escritor de cuentos, guionista, compositor y periodista. Nacido en Leticia Capital del departamento del Amazonas, el 16 de octubre de 1956. Es conocido familiarmente como "Pacho" (hipocorístico colombiano para francisco). En 1987, se casó con Aminta Villar Ramos, tienen 5 hijos, Francisco Junior, Jonathan, Robinson, Fran Duval y Francy Saray.

Es considerado uno de los autores más significativos de la Amazonia colombiana. Obtuvo el Premio Circulo de poetas Latinoamericanos 2009, según La Procultura Poetas de Argentina "La poesía o los poemas de Francisco Salas Suárez, es una plegaria a la realidad cotidiana del hombre de ayer, de hoy y de siempre, en cada uno deja la huella del realismo del amor, del sudor del campesino, del afán del indígena y de su mundo amazónico. Las figuras líricas nos evocan una impresión semejante a la que vive el hombre enamorado y el compatriota asalariado; muestra con magia las palabras que teníamos en la boca y que no nos atrevíamos a decir, es el verbo popular que expresa el muchacho en la esquina del barrio, la novia apasionada y la mujer reprimida.

Es asombrosa su imaginación, la forma armónica y estructural de su obra lírica, ya que posee un tono manso cuando expresa sus sentimientos de poeta innovador.". Su novela más reconocida es Dolor Indio.

Gran parte de su vida ha girado alrededor de la voz y  la palabra escrita. Es considerado  una de las figuras prominentes de la renaciente literatura amazónica. Es autor de cuatro libros con temática amazónica de amplio reconocimiento en su región.

En el año 2001 fue distinguido con la Orden Pluma Máster, como reconocimiento a su permanente y constante aporte a la comunicación social de su país, por parte de la Comisión de Prensa del Grupo Andino y el Comité internacional de Prensa -Conalprensa - Multiprensa - Acolprensa - Coomedios y la Asociación Colombiana de Prensa -A.C.P. Es autor de 4 libros: Rasgos Amazónicos, Agonía de la Madre Selva, Dolor Indio y el Poeta.

Entrevista exclusiva con Francisco Salas Suárez, Escritor colombiano

 Por Radio BNT - Wednesday, Mar. 18, 2009 at 4:22 PM

Desde Leticia Amazonas, su patria chica, el escritor y poeta latinoamericano, Francisco Salas Suarez, en una entrevista concedida a Radio BNT, se mostró preocupado por la actual situación de pobreza absoluta de los pueblos latinoamericanos, le entregamos algunos apartes de la entrevista radial entregada.
Pta.- ¿Como recibe Usted el premio?

Rta.- Con alegría y humildad.
Pta.- ¿Desde su óptica como observa los pueblos latinoamericanos?
Rta.-Con preocupación, ya que estamos sumidos en la más grande miseria de los últimos 10 años, son más de 276 millones de latinos que están viviendo en lamentable situación. Paupérrimamente. El 30 % de estas personas se encuentran en indigencia o enmarcado en una pobreza extrema que asusta. Los indígenas y los descendientes africanos son ejemplos de miseria humana en nuestra considerable América. En muchos países como Perú, Bolivia y en mi país Colombia existen familias enteras que se están acostando a dormir sin comerse un pan. El umbral de pobreza ha tocado a nuestros jóvenes con exclusión del derecho al trabajo y a la educación. Los cambios políticos le han sido esquivo a los latinoamericanos y bonanza económica solo ha sido una retorica politiquera.

Pta.- ¿Existirá algunas expectativas para que los gobiernos cambien su forma del manejo de la pobreza?

Rta.-La miseria latinoamericana es causada por la represión capitalista de los actuales gamonales dominantes, llámese como se llame. Todos los caminos nos conducen al abismo de miseria.
Si nos unimos todos frente a los jinetes de la destrucción podremos salir vencedores, de lo contrario estaremos propiciando nuestra propia destrucción y, eso Jamás lo permitiremos. Pienso que debemos buscarle salida para que la vida latinoamericana continúe con mejores expectativas y para eso debemos borrar los niveles de desigualdad, para nosotros los poetas lo mas importantes es la vida de la gente. Esas potencias están creyendo que el latinoamericano no puede decirse por la libertad de estos pueblos. Mientras ellos son privilegiados nosotros seguimos con un endémico acceso a la salud, a las universidades, se carece de vivienda digna, de agua potable, existen pueblos que están en el olvido, no cuentan con alcantarillados, al parecer solo tienen derecho a morir. Poseemos la tercera parte del agua limpia del planeta y duele saber que existen un total de 98 millones de personas sin agua potable. Los niños se nos mueren a diario con enfermedades tan comunes como una simple diarrea. La muerte ronda por todas partes, el hambre se llevan las vidas y saber que América latina es una potencia en producción de alimentos, estamos en capacidad de producir alimentos unas 6 veces para la población existente en nuestro continente. Pero el monopolio capitalista esta socavando la estabilidad nuestra. No puede ser que nuestros niños estén desnutridos y que por esta causa sucumban. No todos, existen gobiernos muy bien definidos y realistas, pero una gran mayoría continua arrodillado al sistema capitalista.

Pta.- ¿Sus poemas encarnan o reflejan la situación de Colombia y los países latinoamericano?
Rta.- Mi patria esta doliente se la esta llevando una guerra inventada y en muchas ocasiones me ha tocado vivir la indiferencia del gobierno con mis paisanos. Mi alma poética expresa la angustia de mis compatriotas, que no es más que el reflejo de nuestra sufrida América. Este es un poema que nos pone a cavilar.

Despojos triste y yerto

Mi corazón llora al ver la patria en llanto
Abatido sangra cargando tinajas de lamentos
No existe luna estridente para esta oscuridad
No hay sol que queme mis rabias
Ni brisa que calme congojas.

Es cruel verle la catadura a la muerte
La que se ríe de mis pasos desalentados
de mis ganas moribundas e impotentes.

El hombre llora por su sangre derramada
Por su carne consumida y destrozada
por los ojos abiertos y yertos del niño
y por la surte asesina de la abuela campesina.
El hombre protesta en su dolor profundo
Con firmeza aguda de abatido mortal.

Los ojos no ojean si no que observan el dolor
Festejando su victoria en la gloria de su ganancia
En la cúspide de su ignorancia.
Estar con el alma en un hilo es ver
el cementerio de seres agónicos
cual hospital abierto al despojo
al desprendimiento carnal y entristecido.

Miro con el rabillo de mis ojos llorones
Y el dolor me escupe en la cara
Me lanza su postema de fuego
Que me alarga y me clava en la carne
putrefacta de mis compatriotas.

Sucumbo impotente sin ganas
Si voluntad alguna
Ya no puede el corazón aguantar
Tanta sangre derramarse
Tanto llanto escurrirse
Tanta carne arrugarse.
Muero anulado por la fuerza del dolor
Sucumbo en la patria de la muerte atroz.

Francisco Salas Suarez, es de esos poetas que empieza a forjar un nuevo pensamiento latinoamericano, existe en él el factor humano y la urgente necesidad de mostrar unos versos libres de opresión y ansiosos de libertad. Nuestro galardonado poeta colombiano es en la actualidad un hombre preocupado para que los gobiernos erradiquen la pobreza extrema y el hambre y esta disidido a promover la igualdad de género. En los próximos meses estará visitando algunas ciudades latinoamericanas realizando conferencias, audiciones poéticas y promocionando su libro de poesías ecológicas y romántica, con sabor a selva amazónica.
Los interesados le pueden escribir al poeta al E. Mail: pasasuarez@hotmail.com.

Francisco Salas Suarez lanza su tercer libro "Dolor indio" holocausto en la selva

Leticia Amazonas-Colombia -11-04-09 FRAGMENTO DEL PORLOGO-PROTEGIDO POR DERECHO DE AUTOR:

- La obra literaria "Dolor Indio", no es más que la expresión de sufrimiento de los indígenas del Amazonas colombiano, por eso se hace necesario el aporte de las referencias históricas de lo sucedido.El trato inhumano que tuvieron que soportar los aborígenes en pleno corazón de la selva colombiana, dejó secuelas imborrables. El indígena fue utilizado como una mercancía en ganga. Cuando menos lo esperaba, fue arropado por el espíritu de la violación, de la burla y del látigo mortal.

Al indígena lo vendieron, lo compraron y lo cambiaron por una deuda, sin que pudiera defenderse, ya que llegó a ser considerado propiedad privada de una sarta de bandidos que de un momento a otro invadieron, con codicia abierta y enferma, los suelos amazónicos. El verde de nuestra selva, por muchos años se cubrió de la sangre derramada por adultos y niños, porque todos, sin distingo de edad, entraron al desenfreno de la oferta y la demanda humana.

 Julio Cesar Arana, tendrá siempre un sitio negro en nuestra historia colombiana, no por haber sido el rey del caucho, como lo habían bautizado sus socios extranjeros y paisanos arribistas; ni por el comportamiento de conquistador de indios; sino por la forma avasalladora y miserable con que azotó de muerte a màs de 10 mil indígenas, todo por lograr cumplir sus metas diabólicas de la extracción del látex del àrbol de siringa, Arana, había nacido en un roñoso pueblo llamado Rioja al nororiente de la república Peruana, donde finalizó sus estudios de básica primaria y jamás quiso regresar a una aula de clases, ya que decían que nunca fue bueno para eso y que su espíritu de aprendizaje no estaba adaptado a un claustro, por lo que a la edad de 14 años se dedica a la fabricación de sombreros campechanos, pequeña empresa familiar, que era dirigida por su padre.Pero, poco a poco nuestro personaje le fue dando un viraje total a la comercialización del producto pues decide proyectarlo a nivel nacional, idea acertada ya que los sombreros fueron bien recibidos y renombrados, punto de partida para conocer parte del país peruano y por consiguiente el territorio amazónico donde se enteró del buen negocio de la extracción del caucho.Muy rápidamente decide conocer el cuento del caucho en una pequeña rinconera de libros y revistas del poblado de Yurimaguas donde se convenció que era rentable y que todo estaba a la mano, por eso decide abandonar la empresa familiar y dedicarse a la comercialización del caucho, busca algunos amigos y familiares para que lo acompañaran en la aventura que iba a iniciar; logra persuadir a su hermano menor Pablo y a su cuñado Pablo Zumaeta que se encontraba en Tarapoto, como vendedor callejero de minucias. Estando en ese lugar se lleva a cabo un atentado contra su vida, por motivos de su gran viveza extralimitada que poseía. Arana tenía un sentido de superioridad marcado con una fuerza egocentrista.

Arranca río abajo, desde Iquitos hasta la población de brasileña del Ceará para enganchar mano de obra extranjera que le fuera fiel y firme a sus ideas comerciales, aprovechó para contratar unos barcos que le servirían para controlar la comercialización del látex.La llegada de Arana fue impactante, empezó a acaparar toda la producción de los pequeños comerciantes colombianos que se encontraban en la zona desde años anteriores. El monopolio culmino en estratégica negación de la compra y transporte del caucho, la cual le arrojó buenas ganancias ya que el precio de la hevea se desvaloró, logrando el remate de cuanta producción existiera.El colombiano Benjamín Larrañaga, era uno de los prestantes colonizadores ya que se había establecido desde hacía mucho tiempo en Igará- Paraná, entre los Muinanes; fundando la comunidad indígena de La Chorrera, donde era el rey de los indios.La historia nos ilustra que desde 1899 y 1900 era un punto estratégico para la extracción del caucho.

El colombiano Crisóstomo Hernández, fue el primero en obligar a los uitotos, para que trabajaran forzadamente en la extracción del caucho, en el año de 1896. Hernández, era un hombre robusto, mulato y alto, exagerado en estatura; fue temido por mucho tiempo por parte de los indios ya que su actuar era la de un pequeño dios. fue asesinado con siete balazos en la espalda. Según el extranjero H. S. Dickey, miembro de la Sociedad Real de Georgia, quien decía que era un bandido, un cuatrero y un asesino que salió de Colombia para escapar de la ley.Arana empezó ofreciéndole al colombiano el intercambio de mercancías o comestibles traídos de Iquitos. Arana lo tenía planeado, querían a como diera lugar sacar de la región a los colombianos, por eso estaba extendiendo sus tentáculos hasta las esferas gubernamentales para lograr conseguir sus propósitos como la de impedir la navegación por los ríos Putumayo y

Caquetá a las pocas naves colombianas que obligadamente tenía que pasar frente al caserío Caucayá (hoy Municipio de Leguizamo-Departamento del Putumayo).

 El atrevimiento le costaba a nuestros nacionales la muerte y el azote ya que al otro lado de Yuvineto, se había conformado un pequeño batallón de peruanos en su totalidad integrado por delincuentes y prófugos que el gobierno peruano en forma abierta le brindaba su apoyo, esta banda ejercía la orden al pie de la letra de Arana que cada día cobraba mas jerarquía económica, pues desde el momento de la entrega del traspaso fueron asesinados en un corto tiempo cerca de doscientos compatriotas que estaban acomodados en pequeños negocios de la extracción del caucho, mucho antes de la llegada del pujante Arana.

Era la manera de córtales las alas comerciales a los colombianos y que le permitía el acorralamiento de todos los que dependían de las ciudades colombianas de Neiva o Pasto. Las cosas se empeoraban.

Los peruanos les entregaban mercancías a los colombianos Benjamín Larrañaga y a su socio Crisóstomo Hernández a cambio de toneladas de caucho.Lo que era de suponerse los colombianos se debilitaron y cayeron fácil en las manos de Julio Cé-sar Arana, quien no es catimó esfuerzo para ofrecerle sociedad a la cual los nacionales aceptaron con gusto, consorcio que se formalizó ante el notario Armando Guichard el día 8 de abril de 1904, en la ciudad de Iquitos la empresa "Arana, Vega y Larrañaga".

 Arana ya había logrado la primera parte de su vital operación, ya tenía amplio poder sobre un territorio que era rico en árboles de hevea.

 Pero Arana, argumentaba que en el año de 1899 había comprado por primera vez goma en el Putumayo, y allá en 1900 aumentó sus compras y que el 20 de diciembre de 1901 entró en negocios con la firma Larrañaga, Ramírez y cia la cual le permitía establecerse en la colonia de indiana, en el Igará-paraná-Chorrera. Fue tarde cuando los colombianos se enteraron que habían "metido la pata" al firmar el registro notarial de la sociedad ya que en unos de los numerables se dejaba constancia que a los indios del putumayo se les obliga a trabajar por la fuerza, por medio de los empleados de la compañía y que la cantidad que actualmente debía la firma a J. C. Arana de Iquitos esta invertida en mercancías, embarcaciones, aviamientos ( adelantado) a los indígenas de esas regiones y en deuda del personal (empleados de la compañía) que reduce y obliga a trabajar a los indios.

 Arana cumplía con el propósito de su hazaña el de implantar el terror en esta región colombiana, ya que sólo el hecho de obligarlos a trabajar era el punto de partida de la esclavitud indígena y la muerte comercial de los colombianos. Los medios tramposos consignados en la maldita escritura solo podían germinar en una mente enferma de self-made man de los negocios para la gloria del reino del mal. Como era de suponerse los encorvados propósitos de Arana se pronunció muy rápidamente, secuestrando al hijo de Benjamín Larrañaga en la ciudad de Iquitos con el propósito de obligarlo a que los colombianos le vendieran sus empresas y fábricos.Habían conseguido hacerse dueños absolutos del comercio rentable de la siringa.

 La casa de J.C. Arana y Hermanos en el año de 1904 desembocaron en una avalancha de muerte por todo los ríos de Cará Paraná, Cahuinarí Putumayo y Caquetá y exterminio y subordinación de las tribus de los Uitotos, Boras, Andoque quienes sitiados y sometidos por la fuerza brutal, impuesta por la organización peruana. Ni en los tiempos de Nerón se registró tanta atrocidad.

Pronto se convirtió en acreedor de los colombianos, y para asegurar el pago de las deudas, les recibió sus participaciones en los trabajos del caucho.

 Finalmente, compró el resto de la explotación, pagando inmensas sumas por cada acción. Los vendedores, dueños de fortunas inmensas y en efectivo, se fueron casi todos a Paris, donde derrocharon el oro en vino y mujeres, murieron después en la miseria.

 En 1907 Julio Cesar Arana y sus hermanos reciben aportes ingleses de la Goodyear y Hancock para el procedimiento de la vulcanización del caucho. La Peruvian Amazon Co.Limited o la casa Arana, fue artífice de los más crueles aniquilamientos, convirtieron nuestra selva en un triste cementerio. La aniquilación descarada se mezclaba y se camuflaba en el boom del Caucho, "negocio verde" de gran rentabilidad.

Las atrocidades y el sadismo cometidos con las tribus indígenas del Amazonas por parte del clan Arana iban muy ligado al capital inglés.

Fue tanto el poder de Julio César Arana, que logró convertir, en complicidad con la dirigencia política peruana de esa época, un territorio importante colombiano, en el centro del sacrificio humano, al cual denominó "Perú Libre". Era rentable el negocio del caucho y cada día el capital de Arana y los ingleses se incrementaban. Se llegaron a exportar más de 4 mil toneladas de caucho, al mercado de Londres, a costa de 30.000 indígenas muertos y 10.000 que quedaron inválidos en el suelo cual hoja seca.

*La silvestre siringa, en los años 1901 a 1910, fue exportada en promedio anual de 34.500 toneladas, por un valor de 220.000 contos, o sea 13.400.000 libras esterlinas-oro.

 Manaus, capital del Estado de Amazonas (Brasil), llegó a exportar más del 88% de este látex. Fue allí donde se concentró el ambiente derrochador en un lodo de hedonismo.

La capital mundial del comercio del caucho, pasa en menos de 10 años a convertirse en el polo más colosal de desarrollo de la cuenca amazónica.

 La concentración de riqueza se explayó por todos los rincones, el dinero fácil que poseían viajeros y mercantes era asombroso. Disparó toda una infraestructura urbanística y las más suntuosas vanidades, pues los magnates apostaban a quien construía mejor sus mansiones. *Eran extravagantes, importaban maderas preciosas de oriente, Mayólica de Portugal, columnas de mármol de Carrara y muebles de ebanistería francesa y numerosas prendas finas importadas de Inglaterra, para ser utilizadas en elegantes actos de corte social.

El teatro Amazonas encierra una gran recordación, por este escenario cultural, pasaron los más famosos artistas y personajes del espectáculo del mundo, como el mejor tenor de todos los tiempos, Caruso. Se dice que los mejores contratos firmados por este famoso del canto lírico, los firmó con los potentados del comercio del látex.

Iquitos (Perú), fue otros de los pueblos amazónicos que inspiró miedo y muerte ya que en su plaza principal se vendían a los indígenas y se sobornaba a las autoridades con el único fin de que los hermanos Arana pudieran seguir cometiendo sus atrocidades, acompañados por prófugos de las cárceles, quienes en forma miserable y a sangre fría, torturaban y mutilaban a los indígenas, cortándoles las orejas, las narices, los pies y las manos a los indefensos indígenas.El río Amazonas y sus tributarios se bañaron en sangre en un momento de la historia difícil para nuestra raza.El exterminio de las tribus era acelerado ya que la oferta y la demanda estaban planteadas. Los ojos del mundo estaban puestos en el Amazonas. Muchos desconocían, que esta supuesta transacción estaba siendo comandada por infelices criminales y crueles mercaderes.El gobierno colombiano siempre ha actuado en forma indiferente con este territorio. Ha existido una dejadez notoria y ampliamente conocida desde entonces. Por ejemplo, en el caso de Arana, con la explotación irracional del caucho se mostró sordo en muchas ocasiones. La misiva enviada por el diplomático colombiano, Francisco Urrutia, al gobierno de aquella época: "Los crímenes del Congo, son una bagatela, comparadas con las atrocidades que se cometen en esta selva.

Se castiga al indio con látigos y correa, puesto en el cepo; se viola y se sacrifican a mujeres y niños. Son decenas de indios que al final son quemados vivos, rociándoles sobre sus cuerpos combustible".

 El endeude fue otra forma mezquina utilizada en la operación macabra del caucho. El jornalero trabajaba años, y nunca disfrutaba de su pago; siempre estaba alcanzado, ejemplo, por 10 kilos de engrudo de siringa se le cancelaba 10 centavos, pero al tratar de comprar una camisa, ésta costaba 7 veces más de lo que se ganaba a la semana. Muchos peones a veces sólo recibían una pequeña bolsa de fariña por todo un mes de agobiante trabajo. Al final de cualquier tarde él y toda su familia eran encontrados muertos.

Nos cuentan familiares de los indígenas Uitoto, que en ocasiones el indígena se enfrentaba a los patrones, a los cuales, los aniquilaban y se refugiaban bien adentro de la manigua.

 Los opresores de nuestra raza indígena, traficantes criminales de seres humanos, "vendían" a las factorías brasileñas y peruanas entre 100 a 500 centavos familias enteras de aborígenes. Los indigenas.Uitotos, Omaguas, Mirañas, Boras, Muruis, Andoques, Muinanes, Ocaina, Cocamas, Matapí, Carijonas y los Yure, entre otros, fueron víctimas de la paupérrima colonización amazónica. La zona de Araracuara y la Chorrera, se convirtieron en el epicentro del terror. Portugueses, españoles y mestizos comercializaban esclavos. Este hecho rompió con fuerza brutal la estabilidad social como un tornado cultural para las comunidades. La leche del caucho, germinada en el corazón de la selva amazónica, al ser descubierta, le arrebató a los oriundos la libertad y la vida. Este genocidio finalizó cuando los extranjeros reaccionaron y pensaron, que llevándose la semilla del árbol de siringa para ser cultivada en otras colonias de sus zonas, podrían ahorrar tiempo y dinero. Gracias a este "robo", nuestra Amazonía descansó temporalmente de este arrollador jinete de la muerte y la desesperanza.

El famoso "boom del caucho" a finales del XIX, fue peor que la lepra, pues desgajó el esquema de nuestra identidad cultural indígena. El período de comercialización de la siringa duró más de treinta años. Lapso donde perdieron la vida aproximadamente 30.000 indígenas. El General Rafael Reyes, quien gobernó nuestro país en los años 1903 y 1909, conocía el negocio a perfección, toda vez, que fue negociante del caucho. El Cónsul de Manaus fue socio efectivo de Arana. La mafia alrededor de este rentable negocio era aterradora. Al final, el gobierno Inglés no pudo encontrar culpabilidad en la actuación de Julio Cesar Arana.

 En el año de 1952 Arana, considerado el rey del caucho porsus coterráneos, muere en la ciudad de Lima (Perú), en un estado lamentable y miserable, totalmente abandonado, tenía 88 años de edad.

 

 

 

Francisco Salas Suarez, se gana el premio “Circulo de poetas latinoamericano” El galardón hace honor al más grande poeta nacido en selva amazónica colombiano.

 Por: Juan Carlos Gómez Marín- Globo Noticias- Argentina.

 *Buenos Aires- ARGENTINA- 07 03-09.   - El poeta y escritor colombiano, Francisco Salas Suarez, recibe la más grande distinción por su obra, consignada en 250 poemas de género romántico y ecológico. Prepara audiciones poéticas en las más importantes capitales de América Latina. La selva amazónica lugar donde nació lo muestra como uno de los poetasEl poeta y escritor colombiano Francisco Salas Suarez, nacido en Leticia Amazonas, es el ganador del premio anual vía internet realizamos, Circulo de Poetas Latinoamericano 2009. Nuestra organización no es gubernamental es el esfuerzo de un grupo de amigos con el animo de promocionar a poetas en vida.La versión 2009 por parte de nuestra organización contó con un ganador como era de suponerse, lo extraño fue que llego con sus poesías vía Internet desde el Amazonas colombiano, lugar donde nunca nos hubiéramos imaginado que existiría participante alguno, menos de poesías y con un cumulo de talento hoy reconocido por nuestra organización. Los miembros del jurado integrado por personajes idóneos, después de analizar a cada uno de los concursantes con sus diversos trabajos poéticos, escogió el  5 de febrero a las 10:30 horas la obra  amparado con el seudónimo El Indio Amazonense (registrado con el número 20 folio 193 AB/W). Destacado  entre un total de 105 libros, por dos aspectos: la nitidez de su factura y el tratamiento del tema poético con contenido ecológico y argumentos románticos. Ambos factores van unidos con soltura y construyen un libro que consigue lo mejor de sí. En ellas se afina un discurso que apuesta por la precisión y que da como resultado poesías que transmite (y no solo describen) aconteceres sino que nos invita a la defensa del medio ambiente y a vivir el amor universal. Usted podrá constatar lo que se escribe de esta obra que cuenta con los mejores poemas o poesías del escritor y poeta colombiano, nacido en selva amazónica.

 La inspiración de Francisco Salas Suárez, es una plegaria a la realidad cotidiana del hombre de ayer, de hoy y de siempre, en cada uno deja la huella del realismo del amor, del sudor del campesino, del afán del indígena y de su mundo amazónico.Las figuras líricas nos evocan una impresión semejante a la que vive el hombre enamorado y el compatriota asalariado; muestra con magia las palabras que teníamos en la boca y que no nos atrevíamos a decir, es el verbo popular que expresa el muchacho en la esquina del barrio, la novia apasionada y la mujer reprimida.Es asombrosa su imaginación, la forma armónica y estructural de su obra lírica, ya que posee un tono manso cuando expresa sus sentimientos de poeta innovador.

Un canto con gramática y lógica encierran el libre flujo de sus pensamientos que van recorriendo un universos de cosas de ayer vividas y refrendas en el presente. De repente se elevan los versos a una posición de dimensión de lo imposible y, sin que él lo pueda sospechar se va hasta la importancia mística de su alma poética.A medida que transcurre el tiempo condensadas en estas paginas, Usted va experimentando un sentimiento de culpabilidad ya que Francisco Salas Suárez, tiene una forma atrayente de hacernos sangrar, de sudar y de llorar por un mundo tan nuestro como sus versoEl andamiaje que rige su poesía lírica se llena de sueños y miedos, de asombro frente a las cosas pequeñas y muy grandes de su universo. Sabe darle a la poesía erótica un aire de motivos que activan el sueño varonil y lo hace sin quitarle ni agregarle ni una tilde a lo expresado y es así amigo lector, como al final de esta obra su alma expresará un encanto a este cúmulo de versos libres

 Algunas  poesías de Francisco Salas Suarez:

 A Julieta

 Tus  ojos pávidos como hondos mares

poco a poco se surgen en abatidas olas

en irremediables y tristes pesares

que  asesinan las esperanzas solas.

 No puede más tus ojos ausentes

que suspirar por un amor en neblinas

que ayer cruzo todo el oriente

dejando afligida la golondrina.

 Se van tus ojos a cubrirse de llanto

se van distantes a marcar las huellas

a llorar sin descanso un maldito canto

parte tus angustias a lapidar estrellas.

 Ultratumba de cerúleas y finas galas

muestra tu muerte como tus ojos rojo

que se ahuyentan en candentes alas

que el viento tenaz las convierte en hojas

 

Recuerdo encarcelado

 En una esquina de mi mundo te recuerdo,

cansado de seguir tus sueños

y con la alforja repleta de burbujas

que me forman un cielo de fatigas.

 Levanto la mirada y te veo

gozando mis pesares en dulzura,

gritando endiablada de emociones por mis culpas.

 Me miro en la ventana de mi invento,

te escucho en la bisagra que abre

y cierra mi cárcel condenada,

fragmentada por entre las rendijas

de mi casa abandonada,

en los pasadores de hierro que me hieren

y en el aire que estrangula mis repasos.

 En un costado de mi cosmos te adivino,

en marca de agua que tus  pies no borran,

en escalas de grises que  acrecienta

mis pulsos melancólicos.

 Me absorbe él líquido restante de la botella añeja,

dejada en mi aposento.

 Me engrasa de añoranza los trastes

arrumados en la alberca,

me duelen tus olores que me llegan,

que cruzan el esfuerzo revivido.

 Camino desolado por el patio limpio del afecto,

que no ensucian mis pies descalzo de pasiones.

 Levando mis rodillas arrugadas de clemencia;

me alcanza el duende en el recorrido que no emprendo

y por ultimo subo la escalera para verme en lo alto

de una esquina de este mundo calavera.

 

Silencio de nada

 Solamente la vibratoria sombra

resguarda mi corazón desnudo,

deshabitado por horas de olvido.

Trémula lobreguez del silencio

sepulta mi alma espantadiza.

 Silencio de agonía.

Mudez de muerte.

Elipsis de nada.

 

Nada puede remediar mi suerte

nada, ni tu risa de amor vendido

ni las cenizas de tu marcado olvido.

Ni el frio del abandono,

que pernocta en la angarilla bajo tonada yerta.

 

Las Montañas

 Las montañas son monstruos congelados,

estacionados de nostalgia allá a lo lejos.

Condenadas sinfonías de ocarinas,

recostadas en las sombras que afinan

ovoide fríamente torturadas, 

más o menos alargadas de pesares,

con memorias tan agudas, 

con timbres tan mortuorios,

que humedecen soledades prolongadas.

 

Las montañas son prevenciones que sollozan.

Son heroínas hechizadas por los hielos,

chantaje de escarcha que salpican los pesares

de su arcaico corazón.

Solitarias permanecen las montañas,

todas duras, rígidas por el tiempo que no gimen.

Estaciones que se ríen en cobarde soledad.

Retiros que adormitan sus alturas.

 Nadie sube a sus cumbres de suspiros

con anhelos de abrazarlas,

de mimarlas por lo menos un instante.

Dolorosas desaguan su distancia.

Sangre nívea que la cubre de misterio.

 Elevaciones entumecidas de grandezas infecundas,

reino que hocica el cielo estrellado de nostalgia,

sitiada de nubes guerrilleras, con fusiles montañeros.

Altozanos de tristezas que solo resaltan a lo lejos

del paisaje enamorado de sus picos señoriales.

 Estrambóticos collados que vestidos de mini faldas verdes

y escotes pequeños, nos muestran sus senos eternamente

erectos, blancos de soledad y manoseados por nubes

corrompidas, acolitadas  por unos aires vagabundos

que  la envuelven y la elevan en pesares.

Amazonas

Amazonas patrimonio de floresta

confirmación de duradero verdor

basílica de misteriosa orquesta

cual  avifauna de cantos de amor.

 Ruge el tigre en su tupida selva

canta a lo lejos el genial ruiseñor

nutrias reposan cerca al delta

y arrendajos crean nidos de amor.Archivo natural de vigor

casta y ritual aborigen

santuario de buen olor

vida plena en su origen.

 Amazonas ecosistema abundante

la mas grande biosfera del universo

animales, árboles y ríos circundantes

repite en ramales mis suspiros versos.

 Amazonas sacramento de vida

pulmón vital de la humanidad

himno de floresta tupida

reino sinigual de biodiversidad.

 Amazonas imperio notable del agua

reino absolutos de lluvias incesantes

humedad que adorna las flores de la jagua

cedros y ciprés de alturas dominantes.

 

 

 

Río seco

 

Ya no hay vida en este río

todo esta reseco por el tiempo

ya no hay peces que se mueva por su cause

todo a muerto nada queda.

 

Ayer por este mismo rio navegaban mis abuelos

en barcazas repletas de esperanzas

y de sus aguas brotaban bendiciones

y mil peces que calman apetitos.

 

Hace poco las aguas de este rio

besan con amor los arenales

y las gentes de este pueblo

llegaban a refrescar sus cuerpos insensibles

 

Hoy una bruma tan negra como el alma

de los que habitan a la orilla del rio seco

cubren los abismos de excrementos

de colinas de moscas e inmundicias.

 

En el lugar donde habita el carro viejo

era el cubil de gamitanas y arawanas

donde esta el arrume de zapatos viejos

los pececitos de colores jugueteaban

 

Las montañas de llantas en desusos

hoy solo son un mundo de lamas y miserias

que acunan enfermedades tan mortales

que debilitan a los niños del rio seco.

 

El hambre llegando a la aldea

paseando en su dorso un ceniciento porvenir

biliosa esperanza que cubre el poblado

de espectros a un mundo desalmado.

 

Fragmento

 

Nostálgico y arruinado me sepulto

hasta el fondo de desastres y desdichas

que me ofrece tu mutismo tan profundo

destrozando en mil fragmento mi alegría.

 

Acabando por completo mi existencia.

oh condena te reflejas en mi vida

con la voz conspiradora de sentencia

sepultándome en un río subterráneo.

 

La Mar

 

En el azul de tus ojos de mar

escondo el miedo adolescente, 

colmado de ternura navego

en la galera de mi amor primero

me extasió de pasión sobre el timón de vientre

que me conduce al puerto seguro de la ansiedad.

 

Ancla mi barca de besos nocturnos

en el océano de tus ojos boleros.

 

La brisa marina de tus cabelleras sueltas

me evoca el beso de tu boca loca

y me titula como maestro de farsa chavalesca.

 

No puedo creer que haya en tus ojos

tanta nostalgia que me transborda a los amores de un pasado,

me veo corriendo sin sentido por las playas de mis recuerdos,

de mis citas y mis bobadas tan infantiles que ayer viví.

 

Sin ti mujer, sin esos ojos azules donde me vi,

donde refugie mis arrebatos del reciente pasado,

no podría decir  hoy que te amo.

 

Mujer, si mañana cambio,

sólo te pido, que una vez más,

me dejes verme en los espejos

de tus ojos azules como la mar.

 

 

Hojarascas

 

La selva me envuelve en su sonido de misterio

en chasquido de hojarascas que sollozan,

que muerde  en silencio sus dolores.

El crac clonado en segundos revive los fantasmas

esos duendes que dormitan en el tiempo

sin espera del retumbo de sus hojas

que secas por la espera de las horas

atienden el sonido de la jungla.

 

Bien abajo del tumulto del follaje

pueda ser que allí se esconda

en carcelada por barrotes de veneno

por hogueras que se incendian en escamas

en colmillos puntiagudos de sonidos

el espíritu maquinal de una anaconda

que en minutos asesina la asonancia.

   

Las hojas resecas por el lapso del olvido

sepultan por los lados del camino

la risa macabra del sonido,

que solo se escandaliza

cuando piso sus dorsos doloridos

embriagados por  restas de silbido. 

Ermitaños  poseídos en olvido.

 

 

Salvar el Amazonas

 

Que se escuche la voz cobriza del poeta

En su anhelo por salvar el Amazonas.

Vasta ya, de desastres y miserias

de tanto verde arruinado por el oro.

 

Me espanta tu indiferencia,

sicario ecologista

mercader de gruñidos

y cantos ermitaños

 

Hombre, no te quedes inmóvil

marcha al frente de la salvación

muestra tu inconformismo

por tanto desborde e inundación

 

Acaso no te has dado cuenta

que el clima de hoy por momento es un infierno

que las lluvias con rabia nos sumergen

y los vientos una lanza que asesina.

 

Que nadie se oponga al canto del poeta

a la musa misteriosa de la vida,

por despertar entre los hombres

una actitud vital de protección.

 

Que a la selva no la sigan devastando

que el fuego detenga su expandido

y el incendio se borre en la memoria

del impío que se muere por vencernos

 

El Amazonas necesita de tú ayuda

de las manos protectoras que dan vida

de tu noble y corajudo corazón

para defender a un mundo verde que se muere.

 

 

Al Zar De La Selva

 

Un universo de gusanos

devora la carne del tigre asesino,

del más fiero animal de la selva,

carne de rey alabastrina,

que otrora se mostraba orgullosa,

superior a la existencia.

 

De caminar dominante,

de bostezo grande y de mordida fatal.

 

¿Quién podía someterse a tú reino

de garras y colmillos?

 

Nadie como tú, desalmado

de ojos saltones y castaños,

de poderosa visión en lo pequeño,

de un olfato sentido al aroma que circunda,

calculador extremista,

paseador nocturno con suerte,

maestro del dolor,

facilitador de muerte,

sanguinario nadador

y ayo trepador.

 

Silencioso en la atrapada

y bullicioso en la tragada.

Feroz de estampa elegante,

piel de puntos negros bien perfectos,

sobre un cielo de pelos de un amarillo impresionante

.

Que gran belleza para un mundo de selva

insignificante a tus dominios.

 Naturaleza de sonidos rasos

a tu rugido espantador.

 

Saltador de palizadas y pisoteador

de hojarascas ejecutadas.

Bajo la fronda de los árboles gigantes

y de las noches asombrosas,

te acostabas en las bruñas de las bambas

y con el viento nocturnal de la manigua,

dormías el sueño de un reinado absoluto.

 

¿Quién como tú zar de desenlace?

 

Tú reino de terror, no tenía cielo,

ni amo, ni sol, ni luna.

Te guiabas por las sombras y las luces

de la floresta acobardada.

 

Por las mirabas de los espejos

de los lagos extendidos

 y asombrados por tú

jactancia inigualable.

 

Por los chasquidos del chamizo

en el camino hechizado.

 

Hoy y después  ¿qué?

¿Dónde está tu orgullo, rey de muerte?

¿Dónde está tu poder carnal invencible?

¿Qué te hicieron rey de nada?

 

Majestad de ficción.

Solemnidad de carnes putrefactas

y huesos blancos de miseria.

Los gusanos de tu vanidad acaban con lo último

de tú imperio de nada.

Muy pronto lloverá y de ti, tigre rey 

no quedará ni siguiera esta  palabrería.

 

Mi vía Láctea

 

Te sigo por toda tú vía Láctea,

buscándote, te  persigo por tu sistema

solar para besarte y con mis brazos

de espirales de galaxia pretendo a

gritos de años luz decirte que te amo.

 

Eres mi estrella brillante con áreas

oscuras de polvo y gas,

que gravitatoriamente me guía.

 

Preexistes en mi corazón,

molécula compleja

/ rayo cósmico /hidrógeno atómico

/ planeta de mis sueños.

 

Mis ojos abiertos de imagen

cual telescopio espacial

de la NASA te aclama.

 

Continúo sondeándote galaxia

Andrómeda de mis amores imposibles.

 

Lejano visible a simple vista,

aunque algo mayor que mis fantasías,

te observo al norte de mi almohada

colmadas de pesadillas consteladas.

 

Oh compañera mía, débil fragmento

de luz de astro que se desplaza por

la región espectral roja de mis tormentos.

 

Déjate encontrarte titilando suspendida,

respirando enamorada por este astrónomo estrellado.

Cosmología de mi vida cubierta de nubes moleculares.

Estructura heterogénea de mi universo.

¿Por qué no giras en espirales disco achacado?

 

¡Corazón humano de sueños inalcanzables!

 

Halo débil de mi espíritu envejecido.

Protuberancia nuclear,

chorro de materia energética de direcciones opuestas,

larga cola en forma de serpentinas,

que me envuelve y me asesina.

 

Orbitas el centro de mi nebuloso abatimiento

con un brillo intrínseco que sepulta mis pequeñas

y débiles exaltaciones, por tenerte y hacerte mía.

 

Anillo cósmico,

grieta de nubes unidimensional

en la estructura del espacio-tiempo.

 

Universo uniforme

/largo filamento

/muralla escondida por materias oscuras

/refleja radiación que me extermina

en mi loco afán por encontrarte.

 

Quiero

 

Quiero gritar tú nombre amada mía,

en las playas inmarcesible del amorío,

recorrer arenales intensos dejando huellas de testimonio.

 

Quiero aullar como perro olvidado, en tú playa tan solitaria.

Quiero traspasar los murmullos de los sonidos de caracoles.

 

Quiero viajar metido entre las conchas endiabladas

de tu suspiro, de tus mentiras tan verdaderas

como tus besos que ayer me distes aquí en la playa.

 

Me callo, me hiero y me forro de salmueras

que en las riberas que crean  los sueños del gran idilio.

Recibo el sol a gritos, que quema mi piel ardiente

de romance y de ansias por encontrarte.

 

Me mojo en las olas de los torrentes entristecidos,

muy mudos de tú garganta que no responde

a ese grito embellecido y enamorado de tú regreso.

 

El litoral llora tú nombre y yo sentado

en un montículo de la esperanza,

sigo exclamando tú nombre lejano,

inaccesible amada mía.

 

Morir quiero en gritos de soledad

por las playas inmarcesible del amorío.

 

En manos del sistema

 

Muchas veces  la esperanza

a minutos me da muerte

me atraviesa y me alcanza

con la lanza del más fuerte

 

Soy un hombre que sin suerte

corre atrás de la bonanza

de una tragedia que vierte

en pedazos mi balanza

 

No hay justicia solo penas

ay tristezas en mi alma

ay congojas que envenena

en mi alma ya no hay calma

 

Que el sistema en sus manos

me busque allá en la sepultura

donde ya hacen los gusanos

consumiendo carne dura.

Mi presencia

 

En el azul del ambiente que te rodea

está mi estampa, mi destino temeroso

y mis sueños apolillados.

Estoy regado en toda tu vegetación,

en tus ríos nocturnos donde pesco mis consuelos.

 

En las calles amuralladas de tú ciudad interfecta,

en el grafiti marcado al carbón por la loca enamorada.

En los edificios altos de misterios,

donde encarcelas mis besuqueos ajados.

 

En los cuadros abstractos de la exposición vecina,

en las cañerías del pueblo, rebozadas de lama y de miseria.

Estoy en ti, en tus suspiros y respiros,

en las contracciones de tu ingrato corazón.

 

Estoy impregnado en tu orina incolora,

en el sonido de tu tacón,

que danza alegre mi permanencia mezquina.

 

En los sonidos destornillados de tú cama,

en el plisado adrede de tus tendidos.

Soy el aire que se cuela por la punta de tú habano,

que va acariciando tus pulmones y tus entrañas.

 

Me aprovecho de los segundos,

de los minutos y las horas de todos los santos días,

para  aprender amarte, aun en la distancia

pavorosa de mis quimeras roídas.

 

 

Amantes

 

Los amantes no conocen el amor

no saben de abundancia de cariño

desconocen la lealtad de un gran amor.

 

Los amantes son seres fríos y calculadores

que solo se agitan al contacto carnal de sus pecados.

 

Los amantes se pasean por calles

clandestinas de egoísmo

por mundo de intereses personales

por fiestas de excéntricos vagabundos

que muestran orgullos sus conquistas facilitas.

 

Los amantes son seres enfermizos

son ángeles expulsados del infierno

que quebrantan los amores semejantes.

 

Yo no creo en los amantes

establezco una duda

cuando dicen soy amante.

 

El hombre y la mujer

que se presta para el juego

son seres que no merecen la confianza

que se venden al primero que aparezcan

que traicionan con locura

que asesinan sin razón

que se rifan por las calles nocturnales

por las sombras solitarias de sus vicios.

 

Los amantes son malditos

seguidores de desgracia.

 

 

Quiero morir

 

Morir es lo que quiero

agonizar en tus enaguas

en tus brazos estáticos

de rabia y de dolor.

 

Sucumbir en la corona de tu cabeza

Que forma un remolino de casta sacudida.

En las paredes de tus costillas descastadas

Quiero dejar la vibración de mi último suspiro.

 

Quiero penar por los cartílagos

que sostiene tu carne indiferente

flemática armazón de tu olvido.

 

Encarcelarme en la parte inferior del esternón

para ver morir mi corazón desalentado

que moribundo sangra en el quinto espacio intercostal

de tu órgano muscular que me estrangula.

 

Quiero morir en tu río de sangre

que inunda mis sueños vencidos

para arrastrar mis penas de ayer.

Dejarme que viaje por soberbias corrientes

turbias y calenturientos mares de mi sufrimiento 

Desértame para que fallezca en  tu carne envenenada.

 Déjame morir por los olores de tu conducto muscular

Abandóname por el húmedo cuello de tu órgano.

Sepúltame en la trompa del Falopio

hazme una corona con flores de simiente

y abandóname como siempre lo hiciste

en tu cementerio de egoísmo yerto.